sábado, marzo 26, 2011

Piratas, Libertad !!



Consideramos que la descripción completa de este video es un verdadero TESORO, que está escondido en alguna página de internet.

Para poder encontrarlo, tienen que seguir el siguiente paso:
1) Hacer clic en el siguiente vínculo:
http://raulioboletos.jamendo.net/videoclips
Ese es el "mapa, con la ubicación exacta".

Ustedes dirán: "si es un verdadero tesoro, ustedes no querrían que nosotros lo encontráramos".

Sin embargo sí. Porque se trata de un tesoro cultural, y la cultura es un tesoro que nos pertenece a todos, nos enriquece a todos y cuantas más personas lo posean, más riqueza tendrá cada una.
Y por el contrario de un "tesoro" material, (que solo alimenta la codicia), este tesoro puede compartirse y multiplicarse sin crear el menor conflicto.
Bueno, en realidad no.

No puede "multiplicarse" porque eso viola los derechos de propiedad intelectual y crea un montón de conflictos con sus legítimos dueños.

Bueno, pero...
Si, no, "compartirse" tampoco, porque está prohibido por la ley de Copyright.
Ta, no importa... mmm... sí, eso de que "nos pertenece a todos"...
Bueno, está bien, pongámoslo así: "La cultura es un tesoro material, que enriquece solo a aquellos que lo poseen y gratifica solo a aquellos que lo pagan".

Historia del Cannabis en Uruguay

Durante toda la historia, el Cannabis fue una planta legal y muy utilizada tanto para su uso industrial como para su consumo. Esto fue así hasta bien entrado el siglo XX.

A nivel internacional, fue decisiva la intervención de Inglaterra en 1925 en la Revisión de la Convención Internacional del Opio, cuando se negó a firmar el tratado si no se incluía en él el control internacional del cannabis. Los motivos de Inglaterra eran de orden político y relacionados con su papel como potencia colonial en Egipto. Los sectores egipcios partidarios de la independencia estaban intentando impedir la colonización cultural inglesa, representada, entre otras cosas, por la entrada de alcohol en el país, y haciendo del consumo de Cannabis, tradicional en Egipto, un símbolo de resistencia.

Aunque al resto de países firmantes del tratado la marihuana no les suponía ningún problema en sus países, la presión de Inglaterra surtió efecto, al tiempo que servía a los intereses de otros países que eran también potencias coloniales en el norte de África, como Italia o Francia.



José Luis Gabriel Terra -1937


El mismo año que en EE.UU. se aprueba la Marijuana Tax Act, durante el gobierno de Terra, se decreta en Uruguay la Ley 9.692 que establece el monopolio del Estado en la importación de estupefacientes, y regula su venta en farmacias con receta médica. A partir de éste momento queda prohibido en Uruguay el comercio y consumo de estupefacientes con fines no medicinal.

En 1961 se promulgó la primera normativa internacional, con EE.UU. al frente, la Convención sobre Drogas Narcóticas, que limita el uso del cannabis y sus derivados para empleo médico.
En el tratado se incluyó una prórroga de hasta 25 años para que los países, donde el uso de Coca, Cannabis o Amapola estaba aferrado a su cultura, se deshagan de sus antiguas costumbres.


En 1974, durante la dictadura, el Consejo de Estado decretó la Ley 14.294 en la que se intenta aplicar lo resuelto en por la ONU en 1961. El Decreto prohíbe la plantación, producción, comercio, tenencia y transporte de estupefacientes quedando exento de pena el que tuviera en su poder una cantidad mínima, destinada exclusivamente a su consumo personal.

El Decreto está firmado por Alberto Demicheli, Andrés M. Mata, Manuel María de la Bandera, Bordaberry, Justo M. Alonso Leguisamo, Juan Carlos Blanco, Coronel Hugo Linares Brum y Carlos Alberto Roca.


Las características fundamentales de la Convención contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de Viena de 1988 son incluir en la prohibición precursores químicos utilizados en la producción de estupefacientes (como acetona), fortalece los mecanismos de extradición, el intento de combatir el narcotráfico a través de una serie de medidas que incluyen la abolición de la reserva fiscal y el secreto bancario, el decomiso, el embargo, etc. y el compromiso de los Estados parte de crear nuevos tipos penales como el lavado de dinero.


En 1998, se modificó el decreto-ley 14.294, a través de la Ley 17.016, en un claro intento por actualizar la legislación nacional a la nueva Convención de Viena, de 1988. Es así que se tipificó el lavado de dinero (entre otras nuevas figuras) y se incluyó a los precursores químicos como sustancias prohibidas. Sin embargo, algunos institutos previstos en la Convención no fueron adoptados (p.ej la tipificación del enriquecimiento ilícito, el castigo de la posesión de estupefacientes para consumo personal, la abolición del secreto bancario para las investigaciones de operaciones de “lavado de dinero” y algunos mecanismos procesales como la “entrega vigilada”).

Por otro lado - y aunque resulte llamativo en relación a la línea de “endurecimiento” de la Convención – la Ley 17.016 operó una clara despenalización, al bajarse los mínimos de pena para todos los delitos, unificando los guarismos legales mínimos en los 20 meses de prisión. Esto hizo que, a partir de la nueva ley, todos los delitos en materia de estupefacientes se transformaran en delitos excarcelables (tanto las figuras “tradicionales” como las nuevas, p.ej el lavado de dinero); esto es, admiten un procesamiento sin prisión, así como también la posibilidad de obtener la libertad provisional en cualquier momento de la causa.
Por ello, lugar hemos calificado a esta nueva ley de ambigua desde el punto de vista político-criminal, ya que por un lado despenaliza (al bajar las penas y transformar a todos los delitos en excarcelables) y por el otro crea nuevos delitos, relacionados con el lavado de dinero.

Más aún, la ley 17.016 sustituyó la expresión “cantidad mínima” (del DL 14.294) por la de “cantidad razonable”, dando mayor amplitud al contenido de esta, ya que es posible poseer una cantidad mayor a la mínima necesaria para el consumo, pero razonable, en atención al grado de dependencia del individuo (no es lo mismo una persona que consume una vez por semana que aquella que lo hace diariamente). Por lo tanto, la expresión “cantidad razonable” permite adecuar la cantidad de droga en poder del sujeto a su grado de dependencia. Vistas las cosas desde este punto de vista, no caben dudas de la mayor laxitud de la redacción actual, en relación al antiguo giro “cantidad mínima”.

El Juez deberá entonces apreciar caso por caso si la cantidad que posee el individuo es razonable (o no). No existe entonces un criterio numérico para determinar cuánta sustancia es lícito poseer, sino que el Juez debe determinar – a través de una valoración – si la cantidad de droga en poder del individuo es razonable o no.

Herramientas para la detección de sandeces

Es una guia con preguntas y estrategias para combatir los engaños y sobre todo las sandeces que rondan mas y mas por estos días.